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Pies de Plomo

Ficha de plataforma

Wecity

Está autorizada por la CNMV, publica el nombre del promotor de cada préstamo y deja la hipoteca en manos de un agente externo, el único caso así entre las cuatro plataformas verificadas. Su punto débil es cómo presenta el riesgo: el porcentaje que destaca se calcula sobre lo que valdrá el edificio terminado, no sobre lo que vale hoy.

Actualizado el 24 de septiembre de 2026.

Wecity

Plataforma de financiación participativa (PSFP) autorizada por la CNMV, registro nº 9. Wecity y Cityprive son la misma entidad.

Supervisada
  • Autorización y supervisión

    ¿Hay un supervisor detrás?

  • Quién es tu contraparte

    ¿Quién se queda tu dinero?

  • Qué queda si desaparece

    ¿Qué hay debajo del dinero?

Riesgo 2 de 5Manda el peor de los tres, no la media. Aquí lo fija «Qué queda si desaparece».

Verificado el 12 de septiembre de 2026 · cómo puntuamos

Qué te retienen

El promotor retiene el 19 % sobre los intereses, no la plataforma.

Fiscalidad según la web de Wecity, consultada el 18 de septiembre de 2026. No es asesoramiento fiscal. Ver lo que publica

Quién la supervisa

Detrás de la marca wecity está CityPrive PSFP, S.L.U. (NIF B88317003, paseo de la Castellana 8, Madrid). Es una plataforma de financiación participativa autorizada por la CNMV con el número 9, bajo el Reglamento europeo 2020/1503 y con informe favorable del Banco de España. No figura en la lista de entidades advertidas.

Wecity y CityPrive son la misma entidad. Su número de registro con la antigua Ley 5/2015 era el 30; el vigente es el 9, y un buscador que devuelva el viejo está desactualizado.

La autorización significa que un supervisor vigila cómo opera la plataforma y qué información da. Los proyectos no los autoriza ni los revisa nadie, como advierte la propia wecity al pie de cada página.

Qué compras

Un préstamo hipotecario a tipo fijo a la sociedad promotora del proyecto, con hipoteca de primer grado sobre el activo. Las tres oportunidades publicadas el 12 de septiembre de 2026 eran préstamos, y la página pública de cada una da el nombre y la forma jurídica del promotor. Sus tarifas contemplan también la suscripción de participaciones, así que la estructura puede variar de un proyecto a otro y cada uno indica cuál es.

El inversor no firma directamente. Da a wecity un mandato previo para que firme el contrato con el promotor en nombre de todos.

En los tres proyectos vivos, los intereses se pagan al vencimiento, no cada mes. Es una diferencia real con otras plataformas de préstamo: durante los 18 meses no entra nada en la cuenta.

Nuestra lectura. Lo importante aquí es que el dinero prestado tiene una hipoteca detrás y un tercero identificado que responde. Si hay concurso, un acreedor con hipoteca cobra antes que un socio de la sociedad del proyecto; es el orden que fija la Ley Concursal. Eso no equivale a seguridad. Una hipoteca da derecho a cobrar el primero de la venta de un activo, no garantiza que el activo valga lo que dice la tasación.

El dato que hay que leer dos veces

Wecity publica en cada proyecto el LTV, que mide cuánto se presta sobre lo que vale la garantía. Publica dos versiones y destaca la segunda:

  • El LTV actual, sobre la tasación del activo tal como está hoy.
  • El LTV HET, sobre la tasación «en hipótesis de edificio terminado», es decir, lo que valdría si la obra acabara según lo previsto.

En el proyecto de Florencia abierto el 12 de septiembre, la tasación actual era de 1.530.000 euros y la del edificio terminado, de 5.779.000. Con un préstamo de un millón, salen un 65,4 % y un 17,3 %. La ficha destaca el 17,3 %, que describe la cobertura del préstamo cuando la obra ya esté hecha, algo que aún no existe cuando se presta el dinero.

Nuestra lectura. No está mal calculado ni oculto: wecity publica los dos. Pero el que indica qué cubre la garantía si el promotor deja de pagar mañana es el primero, y aparece más abajo y en letra más pequeña. En el proyecto de Madrid, el LTV sobre la primera disposición llega al 69,6 %. Los dos porcentajes cuentan.

Quién responde de tu dinero

Un promotor tercero, identificado con su razón social, y no la plataforma. Según su reglamento interno de conducta, wecity se abstendrá de adquirir participación alguna en las ofertas publicadas, sea capital, préstamo o bonos. Tampoco acepta como promotor a sus socios, directivos, empleados ni personas vinculadas a ellos por control.

Lo que sí puede ocurrir es que sus socios, directivos y empleados inviertan en las mismas oportunidades, en las mismas condiciones y sin información privilegiada. Wecity lo advierte en cada proyecto, como exige el artículo 8.2 del Reglamento.

Hay un asunto que no figura en ninguna advertencia y pesa más para el inversor: los préstamos se dividen en fases y cada fase se publica como una oportunidad distinta. El 12 de septiembre estaban abiertas «Barcelona Pallejá II», segunda mitad de un préstamo de 1.480.000 euros al mismo promotor, y «Madrid Conde de Vilches III», tercera de tres fases sobre el mismo edificio. Cada una lleva su nombre, su plazo y su rating.

Nuestra lectura. Nada de esto es irregular, y financiar una obra por tramos es razonable. Pero quien entra en los tres tramos de un proyecto puede creer que diversifica entre tres oportunidades cuando concentra en un promotor y un edificio, y ninguna pantalla lo avisa. El nombre y la dirección dicen más que el rating.

Qué queda si Wecity cierra

Tres hechos, de más a menos importante.

La hipoteca no la gestiona wecity. Según las condiciones de cada proyecto, constituir, conservar, gestionar y, si hace falta, ejecutar la garantía en nombre de los inversores corresponde a una entidad externa a wecity, el agente de garantías. Entre las cuatro plataformas verificadas, es el único caso en que ejecutar la garantía no depende de que la plataforma siga activa.

El dinero sin invertir no lo tiene wecity. Lo custodia Lemonway, entidad de pago autorizada por la Autorité de contrôle prudentiel et de résolution francesa con el código 16568 desde diciembre de 2012, que abre un monedero a nombre del inversor. El número del registro francés coincide con el que publica wecity.

No hay fondo de garantía. Lo dice su pie de página: wecity «no ostenta la condición de empresa de servicios de inversión, ni entidad de crédito y no está adherida a ningún fondo de garantía de inversiones o fondo de garantía de depósitos».

Para un cese de actividad, sus condiciones generales dicen que CityPrive «dispone de mecanismos para que se sigan prestando todos o parte de los servicios a los que se comprometió para los proyectos que tuvieran financiación». No dice qué mecanismos ni qué entidad.

Nuestra lectura. Por eso la puntuación titular es 2 y no 1. La separación del efectivo está comprobada, el crédito es contra el promotor y la garantía está en manos de un tercero, bastante más de lo que ofrecen otras. Pero ningún esquema de compensación cubre un préstamo a un promotor inmobiliario. El riesgo de perder el dinero no está en que wecity cierre, sino en que la obra no se termine o no se venda.

Lo que Wecity dice y está sin comprobar

El rating. Cada proyecto lleva una letra, A o AA, calculada con un método propio de calificación crediticia que wecity describe al amparo del Reglamento Delegado 2024/358. Es su escala, no una calificación externa, y no se puede comparar con la de otra plataforma ni con la de una agencia de rating.

Las tasaciones. Las firman terceros (en los proyectos vivos, Ryze y Gloval Valuation), pero el informe completo no es público; solo se publican las cifras.

La rentabilidad total estimada. Es el interés acumulado del periodo, no una rentabilidad anual. En el proyecto de Madrid figura un 5,5 % de «rentabilidad total estimada» junto a un 11 % de interés anual, porque el plazo es de seis meses. El 5,5 % de un proyecto y el 16,5 % de otro no se pueden comparar sin mirar el plazo.

Su reputación. Dice tener una puntuación de 4,3 en Trustpilot sobre 599 opiniones, una plataforma de reseñas abierta.

Lo que cuesta

El inversor no paga nada a wecity, ni por invertir ni por los servicios auxiliares, según sus tarifas. Al promotor le cobra 900 euros por publicar el proyecto y una comisión de éxito de entre el 3 % y el 8 % de la financiación concedida. Aparte cobra por asesoramiento, análisis y formalización.

La fiscalidad queda fuera de la puntuación de riesgo, por método: cuánto se puede perder y cuánto se retiene son cosas distintas.

Lo que falta por saber

  • Quién es el agente de garantías. De él depende que la hipoteca se ejecute, y sus condiciones remiten al contrato de préstamo de cada proyecto, que solo se ve tras registrarse.
  • Qué entidad seguiría con la gestión si wecity cesara. Dice tener mecanismos, pero no cuáles.
  • Si su documento de tarifas es el último. Sigue firmado como «CityPrive P.F.P, S.L.», la figura anterior al Reglamento europeo, mientras el resto del sitio y el registro de la CNMV la llaman ya PSFP. Parece un descuido de mantenimiento, no un problema de autorización.

Fuentes

  • Autorización y lista de advertidas: registros públicos de la CNMV, consultados el 10 de septiembre de 2026.
  • Lemonway: registro de la ACPR francesa, consultado el 11 de septiembre de 2026.
  • Documentos públicos de wecity, sin necesidad de cuenta, descargados y firmados el 12 de septiembre de 2026: condiciones generales de financiación participativa, información para el inversor, reglamento interno de conducta, condiciones de tarifas, aviso legal, preguntas frecuentes y páginas de las tres oportunidades abiertas ese día.

Su auditor es Gimeno Auditores, S.L.P. Su servicio de atención al cliente admite reclamación posterior ante la CNMV.

Parte de: Crowdfunding inmobiliario en España. Cómo puntuamos cada uno de los tres ejes: la metodología. Ver todo lo que Wecity ha publicado (272 proyectos).